EL PODER DE CAMBIAR LAS COSAS

EL PODER DE CAMBIAR LAS COSAS

El poder mágico es inherente a la Tierra.

Por diversos medios, hemos aprendido a usar este poder. Tenemos la energía pura y completa de Todo – de la Diosa y el Dios – lo más alto.

Como brujas, sabemos que somos una parte diminuta del universo. Sin embargo, estamos conectadas a todas las otras partes del universo. Todo nos afecta, y lo que hacemos afecta a todo.

Si haces magia, realmente pueden cambiar las cosas. Como bruja, debes respetar esto. Tienes el poder de cambiar las cosas y puedes tener un gran impacto en las personas y en sus vidas.

Este poder, viene con una gran responsabilidad: hacia otras personas, hacia los animales, hacia la Tierra y hacia ti misma.

Los practicantes de la magia entienden que lo que se percibe como la diferencia entre lo físico y lo no físico se debe a nuestras limitaciones como entidades de base material.

Algunas de las herramientas utilizadas en la práctica de la magia son, de hecho, no físicas.

Y tres de las más efectivas de estas herramientas, son la música, la danza y los gestos. Escribir y crear arte puede ayudar a liberar tu mente consciente y enfocar tu concentración para la magia de trabajo.

Las técnicas utilizadas para elevar el poder, alterar la conciencia y unirse con la Diosa y el Dios a menudo son parte del ritual. De hecho, se pueden lograr ritos efectivos, incluso poderosos, utilizando meros gestos. Honramos la danza y la música como uno de los primeros actos mágicos.

Desde los tiempos más remotos, los practicantes de la magia han empleado color, ritmo, gestos con las manos y posturas corporales en su oficio.

Defino ritual como movimientos específicos, manipulación de objetos (herramientas) o una serie de procesos internos, que están diseñados para producir los efectos deseados.

Para las brujas, los rituales son ceremonias que celebran y fortalecen las relaciones con la Diosa, el Dios, con la Tierra, con ellas mismas. Los ritos pueden ser antiguos, recién escritos o espontáneos.

Texto original: Mónica Fernándes
Imagen: Pixabay 

LA RUEDA ESTACIONAL

LA RUEDA ESTACIONAL

Uno de los elementos comunes que nos unen a las brujas de todos los lugares y todos los tiempos, es la rueda estacional.

La rueda estacional es aquella que de alguna forma rige la actividad mágica de las brujas. Dentro de esta rueda están lo que podríamos llamar nuestras fiestas, esos momentos en que la naturaleza nos habla de comienzos, de finales y de renovación entre otras cosas y que celebramos en parte con la intención de traer estas energías a nuestra vida y de poder entenderlas.

Estas fiestas son los ocho Sabbat y los 13 Esbat.

Los Esbat son ritos lunares, se corresponderían con el calendario lunar y los celebramos generalmente en cada luna llena. Y los Sabbat son fiestas solares que tienen unas fechas algo más estables, ya que las lunas van cambiando de fecha y los equinoccios y solsticios tienen lugar cada año con una variación de 3 a 5 días en algún caso, pero en las mismas fechas.

Los Sabbat son propios del calendario solar al que estamos más acostumbrados en estos tiempos y se dividen en Sabbat Mayores y Menores.

Los Sabbat menores son los equinoccios de primavera y otoño (conocidos como Ostara y Mabon respectivamente) y los solsticios de verano e invierno (Litha y Yule respectivamente).

Son los equinoccios y solsticios los que caen en un día y hora diferente cada año, siempre entre las mismas fechas.

  • Ostara à entre 19 y 22 de marzo (Equin. Primavera)
  • Litha à entre 19 y 23 de junio (Solst. Verano)
  • Mabon à entre 21 y 24 de septiembre (Equin. Otoño)
  • Yule à entre 20 y 23 de diciembre (Solst. Invierno)

Los Sabbat mayores tienen lugar en el punto medio aproximado entre los equinoccios y los solsticios. Estos tienen una fecha fija, aunque su energía se sienta más allá del día en cuestión en que los celebramos.

Los nombres y fechas de los Sabbat mayores comenzando por el primero de ellos que sería el 2 de febrero, son:

  • Imbolc à 2 de febrero (entre Sols. Invierno – Equi. Primavera)
  • Beltane à 1 de mayo (entre Equi. Primavera – Sols. Verano)
  • Lughnasadh à 1 de agosto (entre Sols. Verano – Equi. Otoño)
  • Samhain à 1 de noviembre (Entre Equi. Otoño – Sols Invierno)

La rueda estacional es algo apasionante; cada festividad está regida por su propia energía como ya te habrás imaginado, por su propia diosa, por su propio arquetipo.

Y cada una de estas fiestas nos anima e invita a reconocer cada una de las diferentes facetas que hay en cada una de nosotras, a vivirnos con plenitud, en todos y cada uno de nuestros aspectos como personas y como mucho más.

Te invito a que nos sigas acompañando a medida que profundizamos en cada uno de sus aspectos según vaya avanzando esta rueda, que nunca deja de girar.

* Las fechas de los solsticios y equinoccios en el texto y en la rueda estacional de la imagen no son coincidentes. Esta rueda pertenece a mi libro de las sombras y he puesto las mismas fechas en cada uno de ellos por una cuestión meramente práctica, cuando en realidad cada uno de ellos difiere astrológicamente en uno o dos días de los demás. Aun así, es posible que en cada lugar en el que busques información al respecto de estas fechas, encuentres unas diferentes a las mostradas en este artículo. Sirvan estas fechas como meras referencias. Cuando se acerque la fecha del equinoccio o solsticio en cuestión consulta la fecha y la hora exactas para saber cuándo tendrá lugar el mismo.

ADENTRARSE EN EL CAMINO

ADENTRARSE EN EL CAMINO

En la brujería trabajamos entendiendo la magia como un arte y una ciencia realistas. No somos idealistas, pero sabemos que la magia es más receptiva cuando es trabajada por optimistas. La magia, requiere de la creencia de que las cosas pueden mejorar.

Además del optimismo, los practicantes mágicos tenemos otra cosa en común, es la curiosidad, la búsqueda de conocimiento. Nos frustramos mucho cuando encontramos obstáculos para adquirir conocimiento, por lo que cuando encontramos un compañero buscador de la verdad, enseguida facilitamos el camino intentado compartir información mágica bien investigada.

La brujería no es un hobby, no es un pasatiempo, no es para aficionados y es mucho más que lanzar hechizos.

Ser bruja significa que estás caminando un cierto camino.

Es una forma de pensamiento y un estilo de vida. Conlleva compromiso y responsabilidad contigo misma, contigo mismo, con la comunidad, con la Tierra y si tienes uno, con tu clan.

Texto original: Mónica Fernándes

Imagen: Pixabay

EL PENTAGRAMA

EL PENTAGRAMA

Seguro que has visto en más de una ocasión este símbolo. Pero, ¿Sabes realmente lo que representa?

Te cuento un poquito acerca de él, ya que el pentagrama ha sido usado a lo largo de los siglos por infinidad de culturas, como la egipcia o la griega y en muchos y muy variados entornos, dotándolo de muchos y aún más diversos significados y no solo uno.

A su vez, el pentagrama es un símbolo reconocido e importante para las brujas. Es una estrella de 5 puntas cuyo vértice superior representa el espíritu y las puntas inferiores la materia, simbolizando que el espíritu se haya sobre la materia.

Habitualmente se sitúan los 4 elementos en las 4 esquinas inferiores y el espíritu, lo divino en el vértice superior.

Cuando lo utilizamos en rituales, el pentagrama se dibuja al principio para establecer una protección para las brujas. Y el punto de partida a la hora de dibujarlo dependerá del uso o la intención con que lo estemos dibujando.

También podemos usarlo para invocar una energía en particular.

Y en meditación o como símbolo para mejorar el conocimiento de los practicantes y abrir su alma a una mayor iluminación de la deidad trabajada, donde cada uno de los vértices de la estrella estaría relacionados con características de la deidad, como el conocimiento, la sabiduría, la visión, la comunicación y el nombre de la deidad misma.

Las brujas normalmente utilizan el pentagrama dibujado dentro de un círculo, convirtiéndolo de este modo en un pentáculo, que representa el flujo continuo de la vida o de la energía. Este es un amuleto o talismán de protección y también una señal para que las brujas nos reconozcamos entre nosotras.

El círculo alrededor del pentagrama simboliza así mismo la unidad, la integridad, la protección, el fluir y el infinito, como una forma de unir todo.

El pentagrama le permite a la bruja crear y manifestar, ya que el poder del Pentáculo trabaja con la voluntad del practicante.

Aun no te hemos hablado de las runas, verdad? He elegido este pentagrama justo por ellas, ya que el nombre de los elementos aparecen usando el alfabeto rúnico. No tardando mucho te contamos más sobre ellas.

Imagen: Pexels

SER BRUJA

SER BRUJA

Ser bruja es amar y ser amado. 
Ser una bruja es saber todo, y nada en absoluto. 
Ser una bruja es moverse entre las estrellas mientras te quedas en la tierra. 
Ser una bruja es cambiar el mundo a tu alrededor y a ti mismo. 
Ser una bruja es compartir y dar, mientras se recibe todo el tiempo. 
Ser bruja es bailar y cantar, y tomar las manos del universo. 
Ser una bruja es honrar a los dioses, y a ti mismo. 
Ser una bruja es ser magia, no solo realizarla. 
Ser una bruja es ser honorable, o nada. 
Ser bruja es aceptar a otros que no lo son. 
Ser una bruja es saber que lo que sientes es correcto y bueno. 
Ser bruja es no dañar a nadie. 
Ser bruja es conocer los caminos de la antigüedad. 
Ser una bruja es ver más allá de las barreras. 
Ser bruja es seguir a la luna. 
Ser bruja es ser uno con los dioses. 
Ser bruja es estudiar y aprender. 
Ser bruja es ser maestra y alumna. 
Ser bruja es reconocer la verdad. 
Ser una bruja es vivir con la tierra, no solo sobre ella. 
¡Ser una bruja es ser verdaderamente libre!

Autoría: Ziller

Imagen: Pexels

ME PRESENTO A TI LUNA

ME PRESENTO A TI LUNA

Mi idea era hablarte hoy de otra cosa, pero después del ritual de ayer, las ganas por mostrártelo han podido más.

Como seguramente sabrás las brujas y la luna estamos íntimamente relacionadas. No es lo mismo hacer un hechizo en luna llena, que en luna nueva. Y esto no ocurre solo con la brujería, desde antaño hemos observado la fase de la luna para diferentes cosas, como cortarnos el pelo, o iniciar nuevos proyectos o para sembrar nuestros campos, de modo que esto es algo propio de la humanidad y no exclusivo de nosotras las brujas.

A pesar de observar las fases de la luna, cuando queremos empezar a hacer trabajos un poco más serios con ella, es una buena idea la de presentarse a la luna en un pequeño ritual, contarle cuáles son tus inquietudes y que vas a empezar a trabajar con ella.

En este ritual establecerás la conexión con ella, la mirarás de frente y no solo observarás su belleza, sino que incluso la sentirás dentro de ti.

Ayer teníamos una súper luna impresionante, de modo, que qué mejor momento para hablar con ella que cuando está en su punto más cercano a la tierra.

El poder de la luna es increíble, ella solita levanta mareas, trayéndonos las mareas vivas. Y si puede hacer eso con el agua de los mares, qué es lo que no puede hacer con tu mar interior, con el agua que eres.

La diosa de la luna nos ha acompañado desde que el tiempo es tiempo, desde los albores de la humanidad. Cuando el primer humano miró al cielo en la noche, seguramente fue a ella, a Selene, a Ixchel, a Diana, a Chandra, a quien se encontró devolviéndole la mirada. Seguro que recordarás cuando eras pequeña y a la luna la llamaban Catalina.

A lo largo de las diferentes culturas, todas y cada una de ellas ha observado y venerado a la Diosa de la luna. Cada una a su manera, cada una a su tiempo, cada una como supo.

Las 4 fases principales de la luna nos hablan de las cuatro fases de nuestro paso por la tierra como mujeres. Así nos encontramos con que la luna llena nos habla de la madre.

Te seguiré hablando de la luna, hay tanto que contar sobre ella, que sería imposible hacerlo en un solo post.

Que disfrutes de este viaje lunar a lo largo de las diferentes fases, observa cómo te sientes en relación con la luna y apuntalo, tal vez descubras cosas interesantes sobre ti que hasta ahora no habías notado.